Mostrando entradas con la etiqueta alimentación. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta alimentación. Mostrar todas las entradas

miércoles, 13 de noviembre de 2013

Establecimiento de rutinas

Hoy día escuchamos muchas de las dificultades que encuentran los padres para con sus hijos. Estas dificultades se presentan en multitud de circunstancias y acontecimientos de la vida diaria de los más pequeños.

Desde que los niños nacen necesitan un control y un seguimiento que les ayude a alcanzar la seguridad suficiente para afrontar de una forma normalizada su vida diaria.



Para alcanzar esta seguridad comentada, los niños necesitan seguir una serie de rutinas. Estas rutinas están relacionadas con los ámbitos principales que afectan al desarrollo de los niños. Si se sigue una rutina con los niños se alcanzará un equilibrio del niño en la mayoría de los ámbitos en los que se desarrolla.

El principal contexto en el que se establecen estas rutinas es el colegio. Por ello, para que les pueda resultar más fácil asimilar estas reglas es conveniente que las rutinas se establezcan lo más pronto posible.

A partir de la cuarentena, los niños comienzan a regular la alimentación aguantando más tiempo entre toma y toma, este hecho se puede utilizar para comenzar a introducirle rutinas.

Cuando son algo más mayores conviene regular dos hechos principales como son el sueño y la comida.

Con respecto al sueño, en la medida de lo posible, debemos intentar acostarlos a la misma hora y que los periodos de sueño incluidos durante la mañana y la siesta. A este tipo de rutinas van unidas las de la comida, cuando se les introducen las papillas es conveniente darles las comidas a la misma hora todos los días. Estas rutinas favorecerán el control y seguridad por parte del niño.

Cuando son algo mayores y pasan de la Escuela Infantil al colegio conviene seguir con las rutinas, regularizando las comidas, las horas de sueño, la hora del baño, etc…



Al llegar a la primaria, estas pautas se complementan con los deberes y tareas para casa. Por supuesto, establecer un tiempo diario a las tareas, ayudará a su integración y aceptación de los estudios, así como a favorecer los buenos resultados académicos.

Podemos aprovechar los fines de semana para saltar un poco la rutina, ya que tampoco es conveniente ser demasiado estrictos.

La base de estas rutinas es el horario, recordarles a la hora que tienen que comer, a la hora que se acuestan, etc,…les ayuda a ubicarse temporal y espacialmente con su entorno.



Estos aspectos ayudarán a tener mayor control de los más pequeños, con ello evitaremos rabietas por sueño, rabietas por la comida, entre otros. Los niños deben saber en cada momento qué tienen que hacer y porqué.

Una estrategia muy cómoda para seguir las rutinas con los pequeños es el establecerle un horario y una agenda, si son pequeños con fotos, que les recuerde que actividades tienen, qué dias de la semana va al colegio,..




 Imágenes vía psjpastoral.blogspot.com, www.psicosaludtenerife.com, rincondeinfantil.wordpress.com.

miércoles, 6 de noviembre de 2013

Qué hacer cuando los niños no quieren comer

La frase de “mi niño no come” la escuchamos continuamente por parte de muchos padres preocupados por esta situación. Por ello, en este post vamos a realizar algunas recomendaciones que pueden suavizar este aspecto.

Para que los niños coman todo tipo de alimentos, es esencial que empecemos a enseñarles a comer desde que son pequeños, si no, después será mucho más complicado para nosotros y para ellos.


El primer hecho importante es comenzar a comer la papilla. Este paso no suele ser demasiado complicado, ya que al final acaban accediendo sin demasiada dificultad. Algunas de las recomendaciones que se pueden dar si este paso presenta algunas dificultades son las siguientes:

1. Establecer la comida como otra rutina más como puede ser la del baño, o el sueño.
2. Ponerle el babero, utilizar la misma cuchara y el mismo plato ayudan a que ellos se acostumbren a comer la papilla.
3. Si en alguna de las comidas no ha surtido efecto, dejarlo y volver a preparar toda la rutina cuando le toque de nuevo sin darle nada sustitutivo entre una comida y otra.

El segundo paso importante y, en muchos casos con muchas más complicación que la iniciación de la papilla es el paso de papilla a alimento sólido. Este paso es aconsejable antes de los 2 años. Se debe tener paciencia, ya que en muchos casos resulta muy difícil pero seguir dándoles papilla hasta los 4 años porque es más cómodo tanto para ellos como para nosotros es un error. Los niños necesitan masticar la comida y con paciencia todo se puede conseguir. Si cuando no quiere comer, por ejemplo, una tortilla, se le acaba dando una papilla, siempre presentará el “berrinche” porque sabe que así conseguirá lo que quiere.

Cuando este paso está más o menos alcanzado pero siguen presentando dificultades para comer podemos llevar a cabo una serie de estrategias como las siguientes:

  1. Mostrarles que hay que comer de todo (no solo lo que ellos quieren) y explicarles la importancia de la dieta equilibrada (podemos basarnos en una pirámide alimenticia como la siguiente).

  1. En segundo lugar, pidámosles que nos ayuden a hacer el menú. Para ello les daremos una lista de comidas que sí les gustan y otras que no, tendremos que realizar con ellos el menú semanal con ellos intercalando todos esos alimentos.

  1. Siempre que nos sea posible, pedirles que nos ayuden en la cocina, y si lo que no quieren son verduras, meterlas en lasaña, hacer pollo con verduras trituradas en una salsa para que ellos no las noten, entre otras.

  1. Establecer un tiempo limitado para las comidas, no podemos permitirles que pasen 2 horas comiendo y se les junte con la merienda. Para ello, podemos ponerles en la mesa un reloj y así, si empiezan a comer a una hora y media, cuando la aguja llegue al 12 tendrán que haber terminado, por ello, se les retirará el plato esté como esté. Es muy importante evitar distracciones como la televisión. Mejor tenerla apagada durante la comida y concederles el premio de ver los dibujos si han comido bien.

  1. Por último, recordad que es importante que coman los que se ha acordado para ese día. Y no, que se les cambie la comida porque no les guste. Cuando pase la media hora y no hayan comido se les retira el plato hasta la hora de la merienda y comerán lo que toque para merendar,  así sucesivamente. Es importante no darles después un dulce, chocolate, o algo de comer que a ellos les guste porque nos dé pena que se queden sin comer. Ya que si les damos lo que quieren se saldrán con la suya y nos llevarán a su terreno.
Imágenes vía cp la espinosa y sanopordentro.